Karina Sainz Borgo: Francia, anatomía de un declive y anticipo del descalabro europeo

Un manifestante durante las protestas, en París, este 19 de octubre de 2026. (AFP)
«Francia es hoy el eslabón más débil de Europa». Esa es la tesis de ‘La France qui tombe’, publicado en castellano como ‘Francia en declive’ (2005), un ensayo en el que el pensador liberal Nicolás Baverez analizaba la crisis francesa. Su diagnóstico, formulado en 2003, hablaba de inmovilismo político, segregación urbana y dificultades de integración de la población inmigrante.
El libro apareció después de las presidenciales de 2002, cuando Jean-Marie Le Pen disputó la segunda vuelta a Jacques Chirac. Tres años más tarde, la muerte de dos adolescentes mientras huían de la policía desencadenó disturbios en numerosos suburbios franceses. Aquellos episodios revelaron las desigualdades territoriales y el distanciamiento entre las instituciones republicanas y parte de la población.
El 7 de enero de 2015 la realidad superó a la ficción. Mientras Michel Houellebecq publicaba ‘Sumisión’, dos terroristas yihadistas irrumpieron en la redacción del semanario satírico ‘Charlie Hebdo’ y asesinaron a doce personas. La portada de aquel número estaba dedicada precisamente al novelista, caricaturizado como un profeta que anunciaba su conversión al islam.
En ‘Sumisión’, Houellebecq imaginó una Francia gobernada en 2022 por un presidente musulmán, Mohammed Ben Abbes, elegido gracias a una alianza destinada a impedir la victoria de Marine Le Pen. El protagonista, François, profesor universitario especializado en Huysmans, contempla cómo las instituciones y las costumbres se transforman ante la indiferencia de una sociedad agotada.
Dos días después del atentado contra ‘Charlie Hebdo’, el ataque antisemita contra Hyper Cacher completó una secuencia de violencia que dejó diecisiete muertos. En noviembre de ese mismo año, los atentados de París y Saint-Denis causaron 130 víctimas mortales. Emmanuel Carrère reconstruyó su juicio en ‘V13’ (2022), una crónica sobre los supervivientes, los acusados y la respuesta de la justicia. El asesinato del profesor Samuel Paty, decapitado en 2020 después de mostrar caricaturas de Mahoma durante una clase, devolvió al debate la libertad de expresión y la laicidad.
Sin embargo, Houellebecq no ofrece una conceptualización global de la crisis francesa, sino el eco de ideas que su intelectualidad llevaba décadas discutiendo. El hastío, la sátira y la resignación presentes en ‘Plataforma’ o ‘El mapa y el territorio’ pertenecen a una tradición crítica anterior. En ‘La derrota del pensamiento’ (1987), Alain Finkielkraut había examinado el debilitamiento de los ideales ilustrados europeos y las contradicciones del relativismo cultural. Bernard-Henri Lévy, Pascal Bruckner y André Glucksmann participaron, desde posiciones diferentes, en las controversias sobre el legado de la Ilustración y las responsabilidades de los intelectuales.