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PP y Vox alcanzan un acuerdo en el Senado para hacer frente a la izquierda

Vox renuncia a presentarse en seis provincias y el PP no tendrá papeleta en tres. En otras catorce los de Abascal presentan solo un candidato

Acuerdo histórico en la derecha: PP y Vox se coordinan en el Senado

 

 

La negociación ha durado muchos días y ambas partes han tenido que ceder. Pero hay acuerdo. PP y Vox han llegado a un «entendimiento» para las listas en el Senado con el objetivo de «proteger la mayoría del centro de la derecha» en la Cámara Alta, frente al pacto alcanzando por la izquierda, que concurrirá en coalición. Así lo confirmó el secretario general de los populares, Miguel Tellado, y también Vox en un comunicado. Hay tres claves en el acuerdo. La primer es que Vox renuncia a presentarse en seis provincias (Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares). En esas seis circunscripciones el PP incluirá a un independiente propuesto por Vox y, además, los populares renuncian a presentarse en tres provincias con su propia papeleta: Guipúzcoa, Girona y Tarragona. Es una decisión inédita por ambas partes y el principal escollo que han tenido que resolver.

Como publicó ABC, el PP era partidario de que Vox no se presentara en la mayoría de circunscripciones a cambio de garantizarles senadores por designación autonómica, algo que los de Santiago Abascal han terminado por desechar. Por su parte, en Vox también exigían un gesto similar por parte de los populares como al final ha ocurrido.

En segundo lugar, Vox presentará un único candidato en catorce provincias (Sevilla, Huelva, Asturias, Badajoz, Álava, Navarra, Cáceres, Huesca, Zaragoza, Alicante, Granada, Cuenca, Pontevedra y Jaén). Será la manera de que sus electores, explicó el secretario general del PP, puedan elegir en primer lugar a su candidato; y después podrán elegir a dos más del PP. Los populares, en realidad, presentarán una candidatura completa: tres candidatos.

Y, en tercer lugar, en las 23 provincias restantes tanto PP como Vox presentarán su candidatura al completo con normalidad.

Tellado ha asegurado en rueda de prensa que se trata de «un buen acuerdo para el país» y que ambos han pensado «de forma generosa». «Somos dos formaciones fuertes que colaboran para cortar el paso a la extrema izquierda. Hemos aparcado nuestros intereses y hemos pensado en el interés de todos los españoles», ha zanjado. Otra de las ideas que ha querido repetir Tellado fue que «ninguno de los dos partidos se diluían», por diferenciarse de la coalición que cerró la izquierda: «No somos el PSOE. Hemos hecho esta colaboración para frenar en seco a la extrema izquierda».

Vox: «Utilidad» del «gesto»

Por su parte, Ignacio Garriga, secretario general de Vox, ha celebrado la «utilidad» del «gesto» que llevarán a cabo de cara a las elecciones y ha recordado que, aunque en seis circunscripciones no habrá papeleta de Vox al Senado, sí lo habrá al Congreso en toda España. El también vicepresidente ha alertado del plan para «mantenerse en el poder» que Sánchez trataba de impulsar tras pactar con las fuerzas de izquierda y extrema izquierda para tratar de acaparar la mayoría absoluta en el Senado. Al igual que Tellado, Garriga ha valorado que el PP y Vox son «formaciones muy diferentes, con discursos distintos», pero no es «ningún secreto» que coincidan «en querer expulsar a la organización criminal de Sánchez de toda institución», ha sentenciado Garriga.

En Bambú, sede nacional de Vox, existían reticencias a un posible pacto con el PP en el Senado. Según informó este diario, la idea de que no presentarse podía ser considerado por el electorado como una derrota anticipada en los comicios del próximo 29 de noviembre. Eran reacios también a una integración en las listas del PP. No obstante, Abascal había confirmado en varias ocasiones que era necesaria una solución para evitar la mayoría absoluta de Senado de Progreso, la coalición de izquierdas.

No es la primera vez que Vox modifica sus listas al Senado para tratar de perjudicar a la izquierda. En 2019, los de Abascal solo presentaron un candidato al Senado por provincia e invitó a los demás partidos de derecha -PP y Ciudadanos- a copiar su estrategia para obligar al electorado a votar a los candidatos de las formaciones conservadoras. En aquellos comicios, la falta de unidad de la derecha provocó la mayoría de las fuerzas de izquierdas frente al PP y Vox, que lograron tan solo 85 senadores en total.

En 2023, los de Abascal no consiguieron representación en el Senado mediante los comicios. Durante la legislatura, y gracias a los resultados en los comicios autonómicos, habían recibido cinco senadores por designación autonómica tras pactar con los populares en las comunidades autónomas donde ahora gobiernan en coalición. Una de las principales demandas de Vox en la negociación era tener la posibilidad lograr formar un grupo propio parlamentario -mínimo diez senadores- y que los populares no se presentarán en provincias donde Vox tenían más fuerza. Sorprende, por lo tanto, que hayan rechazado, al menos de momento, rechazar la propuesta del PP de ceder sus senadores autonómicos a Vox.

 

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