La falta de progreso en las negociaciones entre Estados Unidos e Irán impulsó los precios del petróleo: tocaron máximos de dos semanas
Un estancamiento en el diálogo entre actores internacionales ha intensificado el desequilibrio entre la producción y la demanda, generando incertidumbre para los precios y reforzando las proyecciones de cotizaciones elevadas para los próximos meses
Los precios del petróleo registraron una subida de cerca del 3% este lunes, impulsados por el estancamiento de las negociaciones de paz entre Estados Unidos e Irán y las restricciones en el tránsito a través del estrecho de Ormuz, que mantienen contraída la oferta mundial de crudo.
El Brent del mar del Norte para entrega en junio avanzó USD 2,90, equivalente a un 2,75%, hasta situarse en USD 108,23 el barril en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres. El West Texas Intermediate (WTI) estadounidense subió USD 1,97, un 2,09%, hasta USD 96,37. Con este cierre, el Brent acumuló su sexta jornada consecutiva al alza —una racha no vista desde marzo de 2025— y marcó su nivel más elevado desde el 7 de abril; el WTI cerró en su máximo desde el 13 de abril.
El bloqueo en el estrecho de Ormuz se mantiene como el factor determinante del mercado. En las últimas 24 horas, solo siete buques —principalmente graneleros— cruzaron la vía marítima, cifra que contrasta con el promedio de 140 tránsitos diarios registrado antes del inicio del conflicto el 28 de febrero, cuando alrededor del 20% del suministro mundial de petróleo transitaba por ese corredor.
Fawad Razaqzada, analista de mercado de StoneX, resumió la lógica que mueve a los inversores: “Para los operadores de petróleo, ya no importa la retórica, sino el flujo real de crudo a través del estrecho de Ormuz. Y, en este momento, ese flujo sigue restringido”. Razaqzada advirtió que, si la escalada de tensiones continúa, la tendencia más probable en los próximos días apunta al alza, con el Brent acercándose a los USD 110 por barril.
A esa presión se suma el bloqueo estadounidense sobre seis petroleros cargados con crudo iraní, forzados a regresar a Irán en los últimos días. Tamas Varga, analista de PVM Oil Associates, cuantificó el impacto: “El enfrentamiento diplomático significa que cada día entre 10 y 13 millones de barriles de petróleo no llegan al mercado internacional, lo que agrava un equilibrio petrolero ya de por sí ajustado”.
El deterioro diplomático se aceleró durante el fin de semana. El canciller iraní Abás Araqchí abandonó Pakistán tras reunirse únicamente con autoridades de Islamabad, sin lograr ningún acercamiento con la delegación estadounidense. La Casa Blanca canceló a su vez el viaje de sus enviados especiales Steve Witkoff y Jared Kushner, según informó Axios.
El domingo, el presidente Donald Trump señaló que si Irán quería negociar, debía tomar la iniciativa: “Si quieren hablar, pueden venir o nos pueden llamar”, declaró. Ese mismo día discutió con sus principales asesores de seguridad nacional una nueva propuesta iraní: según Axios, Teherán planteó reabrir el estrecho y poner fin a la guerra, postergando para una fase posterior las conversaciones sobre su programa nuclear.
El lunes, el secretario de Estado Marco Rubio descartó la iniciativa en Fox News, al señalar que la propuesta no se ajustaba a las expectativas de Washington. Desde Moscú, donde se encontraba de visita, Araqchí responsabilizó a Estados Unidos del fracaso en los diálogos de paz. Analistas de ING sintetizaron la consecuencia directa para los mercados: “La ausencia de avances significa que el mercado se tensiona día a día, lo que obliga a los precios del petróleo a reajustarse al alza”.
El endurecimiento del panorama energético llevó a Goldman Sachs a elevar sus proyecciones para el cuarto trimestre: USD 90 por barril para el Brent y USD 83 para el WTI, con base en la menor producción esperada en Oriente Medio. Los analistas del banco, encabezados por Daan Struyven, advirtieron en una nota del domingo que “los riesgos económicos son mayores de lo que sugiere nuestro escenario base para el crudo debido a los riesgos al alza netos para los precios del petróleo, los precios inusualmente altos de los productos refinados, los riesgos de escasez de productos y la magnitud sin precedentes de la crisis”.
(Con información de AFP, EFE y Reuters)
