Ramón Peña / En pocas palabras: Argentina – Inglaterra, un duelo ancestral

El auge económico y modernizador de Argentina de finales del SXIX y las primeras décadas del SXX, tuvo como socio fundamental a Inglaterra, entonces la primera potencia financiera, tecnológica y económica del planeta. Ambos valorizaron sus respectivas ventajas comparativas en un provechoso intercambio de materias primas argentinas y capital y tecnología ingleses, en el marco de una asociación constructiva y amistosa.
Aquella fue casi una idílica relación, pero si hablamos de fútbol, la historia es otra. Comienza en la Copa Mundial FIFA en Londres 1966. En un partido de cuartos de final, el árbitro alemán Rudolf Kreitlen expulsa al capitán del equipo argentino, Antonio Rattin, porque, como confesó años más tarde “lo había mirado mal”. Los pibes sospechan de complicidad con los anfitriones. Es dura la protesta argentina. El técnico inglés los califica como “real animals”. La expulsión facilita el triunfo inglés 1-0. Fue tan grave y cuestionada aquella sanción del árbitro, que dio origen a las tarjetas amarilla y roja y su reglamento.
En 1986, un nuevo encuentro en cuartos de final en el estadio Azteca de Ciudad de México. El clima matizado por la sombra de la reciente guerra de las Malvinas, en la que Inglaterra humillara a los militares argentinos. Diego Maradona, marca un gol con su puño, ilegal, que elimina al equipo inglés. Lo bautizó “La mano de Dios”, en memoria de los chicos fallecidos en aquella guerra…
Esta semana un nuevo desafío, en semifinal, en el estadio de Atlanta, Georgia. Indeleble el espíritu de revancha entre ambas oncenas. En los últimos doce minutos de juego, perdiendo 0-1, los argentinos avivan el coraje y desbaratan la ventaja inglesa con dos piezas maestras de arquitectura futbolística, diseñadas por ese taumaturgo del balompié llamado Lionel Messi. Finalizado el partido, se despliega una pancarta: “Las Malvinas son argentinas”…
Hasta hoy, en 6 encuentros, la cuenta histórica favorece a Inglaterra 3-2-1. El ancestral duelo continuará, disparando solo balones afortunadamente.
