Ramón Peña / En pocas palabras: Desmesura

Luego de más de cuatro años continuos de la pretendida invasión rusa a Ucrania, fantaseada por Putin como un contundente Blitzkrieg de pocos días, la hazaña se le ha convertido en un serio aprieto militar, económico y político. En el intento, más de 300 mil efectivos rusos han muerto. Seis veces más que los 58 mil soldados de EE.UU. que perecieron en Vietnam, aquella otra guerra ideada sin argumentos convincentes.
A la guerra de Putin le cabe el mismo razonamiento expuesto en el brillante ensayo The best and the brightest, 1972, del periodista David Halberstam, donde explicó cómo la Hubris (desmesura) y la carencia de realismo opacaron el talento intelectual, político y militar de la élite estadounidense. En Vietnam, Washington, todopoderoso, ignoró la fortaleza histórica y el temple patriótico de Ho Chi Min y el Vietcong. Ahora, en Ucrania, el Kremlin ha subestimado la determinación del ex comediante Volodimir Zelenski y del pueblo ucraniano, escaldado de tantos abusos históricos de “la madre Rusia”.
Como aquellos vietnamitas, los ucranianos florecen cada día con nuevas ideas, innovaciones tecnológicas y variantes de viejos recursos de defensa. Es asombroso el desarrollo de sus drones que golpean objetivos rusos a 1.600 kilómetros de distancia. Han inutilizado 40% de la capacidad de exportación petrolera rusa, indispensable para financiar la guerra. Han debilitado sus defensas antiaéreas. Este 9 de mayo fue humillante para los rusos suspender el tradicional desfile militar del Día de la Victoria por sentirse vulnerables a los ataques de Ucrania.
Ya hay signos de erosión del liderazgo de Putin. Está fracasando a un costo muy alto en su promesa de hacer realidad el Russkiy Mir, esa idealización ancestral de la comunidad espiritual y cultural rusa imperando sobre todos los pueblos eslavos, sembrada en el espíritu ruso desde los tiempos de Catalina La Grande.
La desmesura es mala consejera en todos los tiempos y latitudes…
