Zapatero imputado
Zapatero lideró una trama de «tráfico de influencias» por la que ganó dos millones de euros

El juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama sitúa al expresidente del Gobierno José Luis Rodríguez Zapatero como el presunto líder de «un estructura estable y jerarquizada de tráfico de influencias» cuya finalidad sería «la obtención de beneficios económicos mediante la intermediación y el ejercicio de influencias ante instancias públicas en favor de terceros, principalmente Plus Ultra».
Así se desprende del auto de 85 páginas por el que el juez ha acordado la citación como investigado de Zapatero, que según el magistrado «habría puesto sus contactos personales y su capacidad de acceso a altos cargos de la Administración al servicio de terceros interesados en obtener decisiones favorables» al rescate de la aerolínea.
En su escrito, el instructor recuerda que los directivos de Plus Ultra intentaron obtener la ayuda de 53 millones de euros concedida por la SEPI mediante «mecanismos ajenos a los cauces legalmente establecidos». Para ello, articularon dos líneas de influencia diferenciadas: una a través del entonces ministro de Transportes José Luis Ábalos y otra a través de Zapatero. Aunque ambas vías habrían operado de forma simultánea, finalmente fue la vía de este último la que adquirió un «papel predominante» y permitió a Plus Ultra alcanzar los objetivos perseguidos.
El magistrado considera que el conjunto de indicios recabados pone de manifiesto la existencia de una red organizada dedicada al ejercicio de influencias sustentada en los contactos de Zapatero. Esa red habría actuado en beneficio de terceros, siendo estos en su condición de clientes quienes abonaban determinadas cantidades a cambio de los servicios prestados.
En esta estructura, según el juez, Julio Martínez -amigo de Zapatero- desempeñaría un papel relevante en distintos niveles: como interlocutor habitual de los clientes de la red, como receptor y ejecutor de instrucciones directas del exjefe del Ejecutivo y también como responsable de un entramado societario destinado a canalizar los fondos percibidos de dichos clientes.
Las hijas de Zapatero y su mercantil
La transferencia de estos fondos al entorno societario se habría formalizado mediante contratos, generalmente de asesoría o consultoría, utilizados como mera justificación documental frente a terceros. El principal beneficiario final de los ingresos obtenidos, indica el auto, sería José Luis Rodríguez Zapatero, así como la sociedad What the fav, cuyas administradoras y socias son sus hijas, «recurriéndose nuevamente a contratos de similar naturaleza para justificar el trasvase de fondos».
Explica que la gestión cotidiana de la red correspondería a un tercer nivel jerárquico, integrado por María Gertrudis Alcázar Jiménez, secretaria de la oficina de Zapatero, quien ejecutaría directamente las órdenes impartidas por este. Por su parte, Cristóbal Cano asumiría un rol equivalente al de Gertrudis, actuando como gestor diario del entorno societario controlado por Martínez, manteniendo además un contacto fluido con Gertrudis.
La trama usó sociedades instrumentales y canales financieros opacos «para ocultar el origen y destino de los fondos y obtener beneficios económicos»
El instructor afirma que los hechos demuestran que la influencia ejercida no se dirigió a obtener un trato general o una expectativa indeterminada, sino a la consecución de una resolución administrativa concreta: la aprobación y desembolso de la ayuda pública solicitada por Plus Ultra en el marco del Fondo de Apoyo a la Solvencia.
«La secuencia temporal de reuniones, contactos y comunicaciones −incluyendo el acceso anticipado a información privilegiada sobre la inminente concesión de la ayuda−, evidencia que la red actuó con la finalidad específica de influir en la decisión del órgano competente», añade el juez.
Pagos por contratos de asesoría
Según el magistrado, esta trama utilizó sociedades instrumentales, documentación simulada y canales financieros opacos «para ejercer influencias ilícitas, ocultar el origen y destino de los fondos y obtener beneficios económicos en favor de terceros y del propio entramado».


La investigación también revela la existencia de contraprestaciones económicas canalizadas a través del entorno societario controlado por Martínez mediante contratos de asesoría elaborados ad hoc y pagos directos e indirectos procedentes de Plus Ultra y de otras sociedades vinculadas.
Esto constituye, según el juez, un indicio relevante de la relación entre la actividad de influencia y el beneficio económico perseguido. Asimismo, añade, la utilización de sociedades instrumentales como Caletón Consultores y Summer Wind, demuestra la triangulación de pagos y la participación de administradores con funciones de testaferros, que refuerzan la apariencia de una estructura diseñada para ocultar el origen y destino de los fondos.
Conocían el rescate antes de su aprobación
En su resolución, el juez destaca que la capacidad de influencia de la red para acceder a información privilegiada quedó patente en febrero de 2021, cuando dos de los investigados celebraron en un intercambio de mensajes la concesión de ayuda a Plus Ultra antes de la decisión formal del Consejo Gestor y de su aprobación definitiva, que se llevó a cabo el 9 de marzo.
El contacto de Plus Ultra con el entorno de Zapatero no fue casual, sostiene el magistrado, sino que se inserta en la existencia de una trama organizada de ejercicio ilícito de influencias, liderada por él, que selecciona clientes, imparte instrucciones para crear sociedades en territorios off-shore y adopta estrategias para desvincularse formalmente de la estructura.
En este sentido, Calama explica que la estructura investigada no se limita a España, y apunta a la existencia de una estructura societaria y financiera internacional diseñada para canalizar fondos de origen ilícito, ocultar la titularidad real de activos y desplazar capitales fuera del territorio nacional.
Canalización de pagos en el extranjero
Siguiendo instrucciones de Zapatero, afirma, se creó al menos una sociedad off-shore, Landside Dubai Fzco o Landside Middle East Fzco, participada al 100% por Idella Consulenza Strategica, con un plan de negocio de 3 millones de dolares en cinco años. Idella suscribió con Plus Ultra un contrato para cobrar el 1% del rescate -530.000 euros-, y la proximidad temporal entre dicho contrato, el inicio de gestiones para constituir Landside y la ausencia de pagos en España apunta a que la sociedad off-shore podría haberse creado para canalizar ese cobro.
En cuanto a los beneficiarios finales, apunta el auto, Análisis Relevante -la empresa clave de la trama y que pertenecía a Martínez- habría remitido 490.780 euros a Zapatero y 239.755 euros a What the fav -mercantil perteneciente a las hijas de Zapatero-, de modo que la mayor parte de los fondos recibidos por Análisis Relevante −procedentes de Plus Ultra, Inteligencia Prospectiva, Softgestor y Grupo Aldesa −, terminaron en el entorno del expresidente del Gobierno.
La empresa clave de la trama habría remitido 490.780 euros a Zapatero
Además, el Gate Center habría enviado 352.980 euros a Zapatero y 171.727 euros a What the fav, mientras que sociedades del grupo Thinking Heads, vinculado a Daniel Romero-Abreu, habrían remitido 681.318 euros a Zapatero y 12.297 euros a Whathefav.
Para el juez, los hechos investigados en esta fase inicial pueden ser calificados como delito de tráfico de influencias. Este tipo penal sanciona la conducta de quien influye en un funcionario o autoridad o en otra persona que pueda influir en ellos, prevaliéndose de una situación derivada de sus relación personal o jerárquica, con la finalidad de obtener una resolución que pueda generar directa o indirectamente un beneficio económico.
De manera provisional, el instructor considera que concurren los requisitos típicos del delito de tráfico de influencias: existencia de una influencia ejercida o simulada, orientación a la obtención de una resolución administrativa concreta y vinculación funcional entre la influencia y el beneficio económico pretendido. Todo ello en el marco de una red organizada y jerarquizada que habría actuado en favor de Plus Ultra y cuyos beneficios económicos habrían sido canalizados hacia Zapatero y su entorno más próximo.
Ramificación en Venezuela
El juez detalla que la actividad desplegada por los investigados no se limitó a las gestiones orientadas a obtener la ayuda pública española, sino que también se extendió a una segunda línea de influencia dirigida a intervenir ante el Instituto Nacional de Aeronáutica Civil (INAC) de Venezuela para asegurar la autorización de vuelos de la compañía Plus Ultra.
Esta línea presenta por sí misma, según Calama, los elementos característicos del delito en cuestión, en tanto que se compone de una pluralidad de gestiones reiteradas, realizadas en unidad de propósito y aprovechando la posición de influencia que Julio Martínez mantenía sobre el presidente del Instituto Nacional de Aeronáutica Civil, el mayor general Juan Manuel Teixeira Díaz.
Para el juez, tanto esta línea de influencia como la dirigida a obtener la ayuda pública española deben considerarse un único delito de tráfico de influencias por identidad de sujetos activos, homogeneidad típica y unidad de finalidad económica, en tanto que ambas responden a un plan global de actuación en el que la trama organizada pone su capacidad de influencia al servicio de intereses empresariales concretos, obteniendo contraprestaciones canalizadas a través del entramado societario controlado por Julio Martínez.
