Nolan tiene su propia Penélope
Christopher Nolan y Emma Thomas llevan casados 29 años y tienen cuatro hijos. Ella ha producido todas sus películas y nunca ha trabajado con otro director. Así nació y creció esta relación de homéricos ecos y única en la industria.

Nolan y Thomas, en la première de La odisea, su última producción juntos. (Getty)
Como Ulises, Christopher Nolan es el viajero que explora mundos narrativos; como Penélope, Emma Thomas sostiene la estructura familiar (cuatro hijos) mientras, como productora, teje y desteje los detalles de cada película para que la visión de su marido pueda llegar a buen puerto. Dicho de otro modo, Nolan necesita a Thomas, como Ulises a Penélope, para que su viaje tenga sentido y sus visiones fílmicas se hagan realidad. De hecho, ellos mismos atribuyen a su estabilidad doméstica buena parte de su éxito profesional: «La familia es el centro de todo y el trabajo se organiza a su alrededor».
Nolan y Thomas, de 56 y 54 años respectivamente, son una rara avis en Hollywood, creando ‘cine de autor’ con presupuestos de cientos de millones de dólares (250 costó La odisea, que ya supera los mil de recaudación), pero desde una productora, Syncopy Inc., con solo cuatro empleados fijos. «No buscamos construir un imperio, sino centrarnos en cada película», explica Nolan.
Todo empezó en su primer día en la universidad, donde se conocieron en la residencia de estudiantes. Ninguno cursó estudios de cine (él, Literatura Inglesa; ella, Historia Antigua), pero Nolan eligió la University College London porque tenía equipos de cine y una activa sociedad cinéfila. De hecho, fue su actividad fílmica allí, organizando proyecciones con cuya recaudación rodaban cortometrajes, la que marcaría su futuro.

Un día Christopher la invitó a ir a la Film Society de la universidad y ya no dejaron de ver cine. Se casaron en 1997, tres años después de graduarse, y en 1998 debutaron en la gran pantalla con Following, su primer largometraje: Nolan en la dirección y Thomas en la producción (además de tener un pequeño papel). Le siguieron Memento (2000), que dio a Nolan reconocimiento internacional, y varios taquillazos posteriores, como la trilogía de El caballero negro (2005-2012), Origen (2010), El hombre de acero (2013), Interstellar (2014), Dunkerque (2017) o la gran triunfadora de los Oscar de 2024 Oppenheimer (2023), que arrasó al obtener siete estatuillas. Y así hasta La odisea, 30 años solos sin trabajar con nadie más, sin escándalos, sin rupturas… Todo un logro en una industria donde el ruido mediático tritura celebridades y las colaboraciones suelen ser efímeras… y de turbulento final.
De hecho, han formado una familia muy unida con cuatro hijos, Flora, Rory, Oliver y Magnus. Todos han participado como intérpretes en algunos filmes de sus padres. Y aunque en sus apariciones públicas Nolan no da la sensación de ser la alegría de la huerta, Emma define a su marido como un tipo «divertido».
