Deportes

Deporte, fútbol y globalización

En cuanto al gran premio, el equipo ganador del Mundial 2026 se llevará $50 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de este torneo

 

Estamos a escasos 13 días de la inauguración de un nuevo mundial de  fútbol deporte del que me apasioné entre otras circunstancias al colegio San Ignacio, mis padres y la generación con quien conviví en primaria y bachillerato, la generación de futbolistas de oro, extraordinarios en aquel entonces miembros del invencible Loyola de los años 70, más concretamente año 1976-77, en el campeonato de la liga Lides, menciono algunos: Bernardo Añor, Hilario Gimón, Miguel Sosa, Gustavo Heredia, Francisco Calderón, José Marañón, Héctor Cantele, Xabier Alava, el recordado Francisco Martínez, Alfredo Zuloaga, Iñaki Larrañaga, Ciro Bisbiglio, Xavi Garritonandia, Andoni Manchobas, Poporoto Gómez, Pedro Echandia, Jorge Cuzco, Iker Zubizarreta, José A. Peña, Carlos Quer, José R. Iribarren, entre otros, condiscípulos de mi recordado colegio San Ignacio de Loyola. (disculpen sí olvide algún nombre).

Por cierto, Bernardo Añor, fue el segundo 10 de la selección venezolana en los años 80, por cierto, con la selección venezolana en los Centroamericanos y del Caribe de esa época, Venezuela, ganó medalla de oro en fútbol, gracias a un gol de Añor de cabeza, luego de Luís Mendoza, para muchos el mejor futbolista parido por esta tierra de gracia. Antes, que apareciera la generación de Arango y compañía en los centroamericanos de Maracaibo en 1998.

Pues bien, organizan conjuntamente Estados Unidos, Canadá y 2026, veré, si Dios quiere, mi mundial número quince (15), además, tuve la suerte de vivir en dos países: Brasil e Italia ( mi segunda madre patria, la de mi apellido paterno), donde el fútbol es una tradición, más que una pasión, algo que representa la identidad nacional, de sus propios valores, aquí en ese sentido, se verá en toda su magnitud y calibre, la dimensión  deportiva del proceso de globalización en particular y en general, de la globalización como lo he expresado en oportunidades anteriores como un proceso y tendencia, de difusión de ideas, valores, formas de producción y de comercio, procesos y productos, diseños organizativos y formas de conducta, a través de las fronteras nacionales en una situación de mayor porosidad interméstica.

Es decir, flujos transfronterizos de bienes, servicios, capitales y personas. Un proceso y tendencia dinámica, por lo tanto, que está conduciendo a una mayor y creciente articulación e interdependencia de todas las sociedades. Es un fenómeno de masas, este deporte.

Los servicios y los eventos deportivos son una manifestación de ella y la globalización se expresa en una forma interesante, cuando se realizan eventos de alto nivel competitivo en forma cuatrienal cómo quedará de manifiesto con este nuevo mundial de fútbol, del deporte Rey por excelencia. Es el evento del año, en todos los aspectos.

En ese sentido, la dimensión deportiva de la globalización se ve en toda su extensión y profundidad, en este evento, con todo el éxito para todos los países anfitriones, en donde reside el desarrollo acelerado de un complejo deportivo, comunicacional de dimensión transnacional que tiene alguna de estas características: establece parámetros globales de competición y excelencia entre individuos, crea modelos de roles (héroes deportivos), crea eventos que son sintonizados simultáneamente por proporciones altas de la población mundial, entre por un 30% de la población mundial como las Olimpiadas o los Mundiales de Fútbol, los cuales movilizan amplios recursos financieros y, en términos de la producción de equipamiento deportivo y marketing de productos mundializados, produce una élite de ciudadanos deportivos con gran movilidad de nacionalidades que se encuentran en estos eventos mundiales del deporte.

En las últimas décadas, la globalización ha transformado a América Latina en una región exportadora de talento futbolístico. La Copa América pasada dejó 46.00 aficionados por partidos, más de 1.500.000 en total. El éxito organizativo y deportivo se vio aquí y en Europa con respecto a la Eurocopa anterior la actual lo superó con 34% más en ingresos por diversos conceptos.

Asistir al Mundial 2026 será entre 10% y 20% más costoso que Brasil 2014, aunque más accesible que Qatar 2022, gracias a la cercanía geográfica. Sin embargo, factores como la inflación global, el encarecimiento de vuelos y la expansión del torneo lo perfilan como uno de los eventos  deportivos más caros de la historia.

Según cifras de la FIFA, en Qatar se recaudaron unos 7.500 millones de dólares. Esta edición será más grande, con 16 sedes, más partidos (104  juegos) y mayor número de participantes (48 selecciones). Sólo México espera recibir unos 5,5 millones de visitantes y 3.000 millones de dólares en derrama económica, ante el crecimiento de la actividad de los servicios turísticos, hoteleros, comerciales y restauranteros, de acuerdo con estimaciones oficiales.

Se estima que el Mundial de 2026 genere ingresos históricos que superen los $11.000 millones de dólares para la FIFA, un incremento del 56% con respecto al Mundial de Qatar. A nivel global, el torneo tendrá un impacto económico superior a los $40.000 millones de dólares. Además, se repartirá una cifra récord de 871 millones de dólares entre las 48 selecciones clasificadas.

La Universidad de Michigan y la Organización Mundial del Comercio estiman que el torneo impulsará el PIB del país anfitrión, los Estados Unidos, en $17.200 millones de dólares, con una producción bruta total de $30.500 millones. Ciudades como Nueva York y Nueva Jersey proyectan un impacto de $3.300 millones de dólares, en el sector de servicios de su economía local. El impacto global en América del Norte será de 80.000 $.

La mayor parte del dinero recaerá directamente sobre las 48 selecciones participantes, que recibirán $655 millones en premios en metálico (un aumento del 50% frente a la edición anterior de Qatar 2022). Además, todas las selecciones recibirán $1.5 millones para cubrir gastos de preparación, lo que significa que cada federación participante recibirá un mínimo de $10.5 millones de dólares solo por disputar el torneo.

En cuanto al gran premio, el equipo ganador del Mundial 2026 se llevará $50 millones de dólares, una cifra que refleja la magnitud de este torneo, el más grande en la historia del fútbol por la cantidad de selecciones participantes. Otras contribuciones para los costos de las delegaciones y un aumento en las asignaciones de entradas para los equipos también forman parte del incremento total. Imagínense lo que será el mundial del 2030, con más sedes y Venezuela, si Dios quiere estará allí, ya veremos las proyecciones para ese evento.

El impacto económico del Mundial 2026 en Estados Unidos, por otra parte, irá mucho más allá de los estadios, los Fan Fest. Se prevé un fuerte impulso en sectores de servicios fundamentalmente, como hotelería, restaurantes, transporte, comercio local y empleo temporal. Ciudades sede como Atlanta, New York, Miami, Boston, se preparan para recibir a cientos de miles de visitantes nacionales e internacionales, lo que podría traducirse en miles de millones de dólares en derrama económica local.

Además, el torneo aceleró inversiones en infraestructura, modernización de estadios y mejoras en servicios urbanos, beneficios que permanecerán incluso después del pitazo final.

Así las cosas, vemos que el Fútbol, como deporte, fenómeno global e industria del entretenimiento y esparcimiento, ha evolucionado desde la época del mundial de México 70, evento transmitido por primera vez en televisión a color, cuando este deporte se completó de globalizar gracias al impulso de los medios de comunicación masivo, el inicio de las telecomunicaciones por satélite y la comercialización más agresiva por parte de importantes marcas comerciales, que se interesaron en invertir en el magno evento deportivo.

También sufrió una evolución táctica que va a estar en su cenit con el fútbol total de la naranja mecánica del mundial de Alemania de 1974, y que Brasil en 1970, mostró pinceladas de él, con los 5 diez, de acuerdo César Luís Menotti (Pelé, Tostao, Jairzinho, Gerson, Rivelino y Carlos Alberto agregaría yo). Equipo jamás igualado en su juego y disposición en el campo. Brasil, junto con España, la selección de la madre patria, volverá a ser mi selección favorita. Ojalá veamos jogo bonito.

Sin embargo, Brasil, por primera vez en un mundial, no es favorita, su estrategia de  juego, disposición táctica en el campo y no tener figuras de verdadero liderazgo en el campo de juego, que hoy no los tiene, le hacen tener un torneo cuesta arriba, por la presencia de favoritos como España, Francia y la Argentina. La verdeamarela está ante un reto impresionante. Veremos cómo le va en este mundial.

Para Brasil, en particular, se presenta como la gran oportunidad de nuevo para reivindicarse de los desastres de los últimos Mundiales sobre todo del año 2014, donde Alemania la humilló en propio patio metiéndole 7 goles, que hoy bajo el liderazgo de Carlo Angelotti, primera vez, un técnico extranjero dirige su selección nacional, su nuevo entrenador que le está tratando de darle consistencia y coherencia táctica y estratégica, con Neymar, Vinicius jr entre otros, a la cabeza de la nueva selección brasileña, con un proyecto a largo plazo. Veremos.

Este mundial, el de México 70, lo vimos y lo recuerdo como fuera hoy, por RCTV, en las voces entrañables de Pedro Zarrága y Felo Giménez, este último gran amigo de mi padre y periodista de primera línea, en el  deporte del balompié y gran conocedor como pocos en 1970 y en los sucesivos mundiales que narró, para Venevisión, a partir de 1974 y que tuvo una columna inolvidable que se llamó el Ratón de los Martes en El Nacional, que me enseño, desde el punto de vista periodístico mucho de fútbol, junto con Lazaro Candal, Mario Dubois, Cristóbal Guerra y tuvo en otros años, tuvo a comentaristas como al mismismo Rey Pelé( para mi persona, el cual lo vi jugar aquí en Venezuela en la selección del 70, en el universitario en 1969, en las eliminatorias y luego en un amistoso contra el Cruceiro, en un partido amistoso que quedo cero a cero, en 1971, había entre los dos equipos 10 campeones de mundo de México 70, en mi preadolescencia, el más grande futbolista de cualquier época y lo argumento con cualquiera, el que valorizo la camisera 10 de los delanteros centros) y a Alfredo Distefano, otro gran de que mi padre vio con el madre en su exilio en España durante varios años, la saeta rubia, Candal se fue en 1986 a RCTV.

Venevisión inexplicablemente por otra parte, dejó de invertir en trasmisiones deportivas, (béisbol de grandes ligas,  futbol mundial entre otros), los últimos años, del siglo XXI, estimo en lo particular, cometiendo un grave error de mercadeo y hoy veremos y seguiremos el mundial de 2026, por Televen, que ha sabido llenar ese nicho del mercado, dejado también por Meridiano TV.

En este mundial, 204 naciones recibieron la señal de satélite de tres países saber Canadá, Estados Unidos y México y se calcula fue más de 2.500 millones de personas verán por televisión los partidos de las 7 principales potencias deportivas: Alemania, España, Francia, Holanda, Brasil, Argentina y Uruguay, no estará Italia, la tierra de mis antepasados paternos, por tercer mundial seguido, sinónimo de la crisis de su fútbol. La FIFA, agrupa 111 federaciones, naciones allí se observa lo vasto y complejo de esta organización deportiva mundial, por otra parte, entre ellas Taiwán, Palestina, Kosovo y Puerto Rico. En algunos casos, países que no mantienen relaciones diplomáticas formales se encuentran en los terrenos de juego, aunque en este Mundial todos los equipos que se enfrentan, al menos en la primera fase, se reconocen mutuamente y tienen vínculos diplomáticos. Varios países participantes, sin embargo, no tienen relaciones con los países anfitriones, como ocurre con Costa de Marfil, que hoy no mantiene relaciones diplomáticas con ninguno de los tres países norteamericanos que albergan esta Copa del Mundo.

Así las cosas, la creciente importancia de los servicios, sobre todo los entretenimientos y esparcimiento y sobre todo los deportivos en los últimos años, en los países desarrollados, y en la economía de los países emergentes y en desarrollo, los correspondientes al productor, propiciaron que ese sector se convirtiera en el determinante principal de la productividad y la competitividad  deportiva en todas sus facetas. Por ello, el aumento del intercambio mundial en servicios fortaleció los vínculos entre comercio, tecnología, inversión, mercadeo, publicidad y los mundiales y las olimpiadas son una muestra de ello.

Por otra parte, esto explica por qué los países desarrollados, emergentes y en vías de desarrollo y las empresas transnacionales consideran a los servicios como un sector estratégico en las negociaciones multilaterales en materia comercial. La inversión extranjera directa junto con la universalización de la producción ha tenido efectos considerables en la evolución reciente del comercio internacional de servicios. Un hecho fundamental de los últimos años es la tendencia de las grandes empresas a establecer sistemas integrados y complementarios de producción y comercialización, sobre todo con estrellas del balompié. Por ello, el fútbol es una industria de servicios, hoy monumental.

Esta es una de las tendencias que se ha profundizado hoy más, una economía mundial donde los servicios juegan un papel clave y definitorio en lograr altos niveles de estadio de desarrollo  deportivo y económico. A disfrutar de este nuevo mundial, preparándonos para los 100 años de los mundiales dentro de cuatro años.

jesusmazzei@gmail.com

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