Las Garzas Pescadoras y las Nocturnas
Dentro de la gran familia de las Garzas (Ardeide) tenemos géneros con habilidades especiales para pescar y para actividades nocturnas.
Al género Butórides pertenecen garzas pequeñas, rechonchas, encorvadas y patas relativamente cortas.
Chicuaco Cuello Rojo Butorides virescens Migratoria, oscura y pequeña (43 cm). Patas cortas amarillo anaranjado. Corona y cresta negras; lados de la cabeza y pecho castaño intenso con estrecha línea bordeada de blanco enfrente. Parte superior negro verdoso e inferior gris.
Es ejemplo en la naturaleza por su capacidad para aprender a pescar con cebo: tira migas de pan o similares al agua para capturar los peces cuando suben a comerlas. Solitaria, parada al borde o encima del agua, espera pequeños peces que captura con rápidos picotazos; rara vez vadea.
El Butórides virescens es una migrante rara y residente invernal a lo largo de la costa. El Butorides maculatus en cambio es residente poco común todo el año en la costa y se reproduce en varias islas costeras. Hasta 600 m en toda la costa caribeña incluido Delta del Amacuro.
Chicuaco Cuello Gris Butorides striatus (38-43 cm). Parecida al Cuello Rojo pero con lados de la cabeza, cuello y pecho grises; franja blanca delantera más ancha.
Generalmente sola, espera en el borde del agua para capturar con picotazos a pequeños peces y organismos acuáticos, pesca desde troncos flotantes. A menudo se posa en los árboles
Residente común en hábitats de agua dulce y salada: principalmente en tierras bajas. Hasta 1000 m al norte del Orinoco; al sur 250 m.
Guaco Nycticorax nycticorax (61-69 cm). Robusta y encorvada con patas y cuello corto; pico grueso negro. Ojos rojos brillantes; patas amarillo verdoso. Espalda y dorso negro brillante; largas plumas occipitales blancas; alas y cola grises; frente, lados de la cabeza y partes inferiores blanquecinas. Inmaduro: muy diferente. En vuelo, las patas sobresalen de la cola.
El nombre local Guaco, sugiere su canto: un sonido bajo y forzado, un wuuk! o quoc!, solo o en serie.
Descansa de día en grupos en bosques pantanosos, manglares o árboles cerca de arroyos. Se desplaza principalmente después de anochecer para alimentarse de vertebrados pequeños y crustáceos.
Residente común y extendido hasta 500 m en ríos boscosos, estanques bosques de galería (especialmente en los llanos) y manglares. Generalmente al norte del Orinoco e Islas costeras.
GUACO ADULTO
GUACO JUVENIL
Chicuaco Enmascarado Nyctanassa violacea (61-71 cm). Parecida al Guaco, pero más esbelta; pico más grueso y patas más largas. Pico y ojos negros; patas amarillo anaranjadas. Cabeza negra; franja blanca en la coronilla y línea blanca detrás del ojo: principalmente gris azulado; dorso negruzco con plumas bordeadas de blanco. Inmaduro diferente. No tan nocturno como el Guaco, se alimenta de día y de noche, principalmente de crustáceos Suele posarse solitaria.
Residente común hasta 500 m. principalmente en manglares, estuarios y marismas a lo largo de la costa e islas, en los llanos a lo largo de arroyos y estanques. Generalmente al norte del Orinoco Delta del Amacuro, Bolívar y Amazonas.
CHICUACO ENMASCARADO JUVENIL
Género Cochlearius
Chicuaco Cajeto o Pato Cuchara (Cochlearus cochlearius) (46-51 cm). Garza robusta, blanquecina; pico ancho pesado, negro en forma de pala. Ojos negros grandes y brillantes. Bolsa gular amarillenta; frente, mejillas y partes inferiores blancas, grupa y nuca negras. Plumas occipitales alargadas; franja negra encima del manto, costados y flancos negros, pecho y vientre castaños.
Descansa durante el día en grupos de 100 o más en árboles, a lo largo de cursos de agua. Abandona el dormidero después de la oscuridad total hacia zonas fangosas para alimentarse parada al borde de aguas poco profundas o vadeando lentamente parecida al Guaco pero más cautelosa.
Residente ampliamente distribuida hasta 300 m, pasa desapercibida por sus hábitos nocturnos. Manglares, lagunas someras de agua dulce o salobre, charcas y riberas boscosas. Común en llanuras
Todas ellas son parte de la prodigiosa biodiversidad que Dios nos otorgó. ¡Consérvalas!



