Machado y González Urrutia emiten la «Declaración de Madrid» y proponen elecciones en seis meses como vía de transición
María Corina Machado y Edmundo González Urrutia respaldaron este jueves, mediante la “Declaración de Madrid”, una ruta para la transición política en Venezuela que, según el documento, contempla la convocatoria de elecciones presidenciales dentro de los seis meses posteriores a la designación de nuevas autoridades del Tribunal Supremo de Justicia y del Consejo Nacional Electoral.
El texto, fechado el 5 de noviembre de 2026 y difundido en sus redes sociales, plantea que ese proceso fue indicado por la Secretaría de Estado de Estados Unidos. Según los firmantes, tras nombrar a las nuevas autoridades de ambos poderes, anunciado para finales de 2026, se decretaría la falta absoluta del presidente y se convocarían los comicios. Ese lapso, señalan, se acerca al 24 de julio, natalicio del Libertador, fecha propuesta por diversos aliados internacionales y por el movimiento ciudadano en Venezuela.
Ante “la prolongada situación de facto” que vive el país, Machado y González Urrutia afirman que avalan el plan como vía razonable para avanzar hacia la recuperación plena del orden constitucional. Consideran que fijar una fecha electoral “perfila un horizonte de esperanza” y da certezas a la transición. Agregan que seguirán trabajando para alcanzar grandes acuerdos nacionales que orienten la reconstrucción institucional.
Condolencias y cumbre. El comunicado abre con un mensaje de pésame al pueblo español, al rey Felipe VI y a las autoridades de España, y en particular a los familiares de las víctimas del accidente ferroviario ocurrido en Urda, Toledo. Aplauden la celebración de la XXX Cumbre Iberoamericana en Madrid y destacan avances en cooperación digital, reducción de riesgos, asistencia en desastres y movilidad académica.
Sin embargo, advierten que esas metas “carecen de sentido pleno” si la libertad, la democracia y los derechos fundamentales no se asumen como condición previa de la cooperación. Lamentan que los ciudadanos de Cuba, Nicaragua y Venezuela no estén representados en cumbres como esta, y se presentan como representantes legítimos de la voluntad soberana de los venezolanos. Desde esa posición condenan a los regímenes de los tres países y abogan por que la Cumbre sea un espacio de defensa de la libertad y los derechos humanos.
Mensaje a la región. Los firmantes sostienen que ni Venezuela ni el continente serán libres mientras Cuba y Nicaragua no lo sean, y prometen no cejar hasta que toda Iberoamérica “conviva en libertad plena”. Agradecen el respaldo de ciudadanos y gobiernos de otros países.
El documento concluye con una propuesta: realizar en Caracas la XXXII Cumbre Iberoamericana en 2030, “en una Venezuela libre, soberana y democrática”.
