Para sanar a los venezolanos del flagelo inflacionario se ha sugerido la fórmula mágica de adoptar el dólar como divisa única de las transacciones económicas y financieras. Efectivamente, la dolarización ha probado ser eficaz para controlar la inflación a corto plazo. No obstante, en una economía empobrecida, atrasada y colapsada, como la venezolana, la política monetaria debe corresponderse también con una visión de reconstrucción macroeconómica a mediano y largo plazo.
Obviando discutir académicamente sobre el tema, nos remitimos a dos ilustrativas experiencias antiinflacionarias, las de Ecuador y Perú, que hablan por sí solas.
Ecuador, en el año 2000, adoptó el dólar como moneda oficial, desde entonces su inflación oscila entre 1 y 3%. La dolarización implicó renunciar a la soberanía monetaria. El Banco Central de Ecuador no puede emitir moneda, tampoco puede ajustar la tasa de interés de referencia. Y como limitación esencial para su balanza comercial, tampoco podría depreciar la moneda cuando fuese necesario para mejorar su competitividad internacional.
Ante caídas del precio de sus commodities, Ecuador ha tenido que recurrir a la deflación, a recortes salariales, reducción del gasto público y endeudamiento externo masivo y costoso. Hoy, la deuda pública total es de 70% del PIB, su crecimiento económico anual desde el 2000 promedia 0.87%…
Perú, a fines de los noventa, adoptó el esquema bimonetario, de convivencia legal del sol y el dólar. Desde entonces, registra menos de 3% de inflación. El Banco Central Peruano dicta la política monetaria e interviene en el mercado cambiario para atenuar la volatilidad de la tasa, que es flotante.
Constitucionalmente, el Banco Central prohíbe la financiación del déficit fiscal con emisión monetaria o utilizando reservas internacionales. Gradualmente, el mercado de crédito ha pasado de 80% en dólares a 70% en soles. El PIB peruano, sostenido por exportación minera y diversificación de crédito, presenta una de las mayores tasas de crecimiento de Latinoamérica, mientras sus reservas internacionales alcanzan actualmente a US$100 mil millones…
