Ramón Peña / En pocas palabras: El G-7 y China
“Una cumbre sin China, es como un mundial de fútbol sin Brasil”
John Kirton, catedrático político canadiense
Esta semana las potencias del G-7, reunidas en Evian, Francia, incluyeron en una de sus sesiones a Brasil, India y Corea del Sur. Nos asaltó una interrogante: ¿Por qué China, la segunda potencia mundial en lo económico, comercial y tecnológico, cuya influencia en el planeta es superior a la mayoría de los integrantes de ese elitesco cónclave, nunca, desde la creación del grupo ha sido invitada?
Recordemos que el G7, integrado por Estados Unidos, Reino Unido, Francia, Alemania, Italia, Japón y Canadá, fue una coalición de democracias nacida en 1975 al calor de la guerra fría. En 1997 aumentó a G-8 al incorporar a Rusia, por considerar su peso político. En 2014 Rusia fue expulsada del grupo por su anexión de Crimea.
China representa 20% del PIB planetario, es el socio comercial más importante de un centenar de países, el mayor exportador mundial, esencial en cadenas de suministro de componentes críticos, como tierras raras y baterías para vehículos eléctricos, líder en el desarrollo de energías limpias, protagonista en inteligencia artificial, investigador de primer orden en todos los predios del avance científico.
Si a los estadistas del G-7 les preocupa un orden mundial integrador, como el imaginado luego de la caída del muro de Berlín, no incorporar a China al debate sobre asuntos clave para la humanidad es ignorar la estructura del nuevo equilibrio del poder en el SXXI.
Se arguye la exclusión de China por su férreo régimen dictatorial. Venciendo tal miopía geopolítica y orientado por una visión globalista de la gobernanza mundial, el G-7 podría considerar mínimos de entendimiento con China en temas fundamentales como: comercio internacional, investigación científico-tecnológica, cambio climático, inteligencia artificial o avances espaciales. Sería, sin duda, una relación más provechosa para todos, que continuar aislando a China guiados por el desvelo estadounidense ante su sostenido ascenso…
