Suspendido el juicio contra Evo Morales hasta que se presente o sea capturado
La defensa del exmandatario boliviano sostiene que el caso en su contra es 'un tema político'.

El juicio contra el expresidente de Bolivia Evo Morales (2006-2019) por presunta trata agravada de personas, que debió comenzar el lunes en el Tribunal Departamental de Justicia de la ciudad sureña de Tarija, quedó suspendido hasta que el acusado se presente o se ejecute la orden de captura en su contra, informó la agencia española de noticias EFE.
«El juicio queda suspendido mientras comparezcan o se haga comparecer, por la fuerza pública, a los acusados (entre ellos Morales)», declaró a los medios el fiscal del caso, Luis Gutiérrez.
El cumplimiento de esa orden corresponde a la Policía y «no es una atribución» del Ministerio Público, explicó Gutiérrez.
La acusación contra el exmandatario boliviano se basa en que presuntamente mantuvo una relación con una menor de edad, con la que habría tenido una hija, durante su presidencia.
La Fiscalía de Tarija indicó que los abogados de Morales no presentaron «ninguna clase de justificativo» para su ausencia. Añadieron que, ante la falta de representación legal en la audiencia, el político sería asistido por abogados de defensa pública.
Un tema supuestamente «político»
Wilfredo Chávez, uno de los abogados de Morales, indicó a los medios en La Paz que el expresidente no fue notificado personalmente para asistir al inicio del juicio, sino mediante un «edicto» judicial, lo que, a su juicio, constituye un «vicio causal de fondo».
También afirmó que el juicio contra el exmandatario fue «desempolvado» en un momento en el que hay varias protestas sociales contra el Gobierno del presidente Rodrigo Paz, por lo que consideró que «es un tema político».
Además de Evo Morales, en el juicio está acusada «otra persona más, de sexo femenino, por una supuesta trata de personas», de acuerdo con el presidente del Tribunal, Luis Esteban Ortiz.
¿Dónde está el exmandatario boliviano?
Desde octubre de 2024, Evo Morales se encuentra en el Trópico de Cochabamba, su bastión político y sindical en el centro de Bolivia.
En su momento, la Policía no pudo ejecutar una orden de detención contra él, porque sus seguidores bloquearon carreteras durante 24 días entre octubre y noviembre de 2024 para impedir el ingreso de los agentes a esa región amazónica del país.
Desde entonces, los sectores afines al exgobernante boliviano y realizan una vigilia permanente para evitar su detención mediante una orden de captura que la Fiscalía confirmó que sigue vigente.
En octubre de 2025, el Ministerio Público presentó la acusación formal contra el expresidente y hace unos días, la Fiscalía de Tarija informó que se reunieron más de 170 pruebas de cargo en su contra para el juicio oral.
En los últimos días, Morales no se ha referido directamente al caso, pero cuando se conoció sobre el inicio del juicio, sostuvo en sus redes que «como no hallan nada» para procesarlo por otras acusaciones, «se inventan delitos».
«No busco la impunidad. Quiero que mis acusadores demuestren —con pruebas legales y reales— los presuntos delitos que cometí. Pido una justicia imparcial, honesta, objetiva y autónoma del poder político», escribió el miércoles pasado en X.
